Autor: Ricardo Orozco

Internacionalista por la Universidad Nacional Autónoma de México. Posgrado en Estudios Latinoamericanos por la misma Universidad. @r_zco
Cultura

Todo vestigio de cultura es un vestigio de barbarie

Palmira, la ciudad vieja de Alepo, Damasco, Homs, en Siria; Tombuctú, en Mali; el Valle de Bamiyan, al norte de la ciudad de Kabul, en Afganistán; Hatra, en Irak; o la Ciudad vieja de Saná, en Yemen; son ejemplos muy próximos al presente que dan cuenta de la destrucción que causan los intereses geopolíticos de Occidente (incluyendo a Estados Unidos) y que hoy, además, arrojan luces sobre la poca importancia que cobra su destrucción, tanto para los Estados occidentales como para un gran número de personas al rededor del mundo.

Epígrafes

Perdones históricos

Las disculpas históricas no cambian en nada el hecho de la explotación presente. Si todo se reduce al valor simbólico de un gesto que se realiza en medio de una infinidad de guerras, intervenciones, golpes de Estado, saqueos, éxodos, limpiezas raciales, supremacismos culturales, etc., cometidos por las mismas sociedades que en siglos anteriores colonizaron al mundo, al final, se corre el riesgo de conformarse con la vanidosa pretensión de superioridad moral de los Condenados de la Tierra por haber obligado a sus saqueadores a reconocer el saqueo.

Disputas Hegemónicas

El flagelo del mundo: el supremacismo cultural de Occidente

Cientos de guerras y conflictos armados se suceden cada día, en diferentes puntos de la geografía global, tanto para mantener el estatus y el modus vivendi de los grandes centros urbanos de Occidente cuanto para exterminar poblaciones que resultan prescindibles para las dinámicas económicas del capitalismo moderno. Y sin embargo, el drama que se construye como narrativa universal del horror frente al acto terrorista no está presente ahí: porque ahí, en esas dinámicas, lo que Occidente enuncia es ese rancio discurso en defensa, protección y promoción de la libertad, la paz, la estabilidad, el orden, los derechos humanos y la felicidad.

Política Interior

Cien días de transformación: la violencia

El tiempo que se está invirtiendo en echar a andar nuevas instituciones, nuevas políticas públicas y nuevos protocolos de actuación por parte de la 4T, al mismo tiempo que se procura desmontar las redes que funcionaban en los regímenes pasados, en materia de seguridad, combate a la delincuencia, crimen organizado, pacificación, etc., es un factor importante para comprender gran parte de la situación, pero no abarca el todo.

Política Interior

Cien días de transformación: las izquierdas silenciadas

Que la derecha y el conservadurismo en México se monten sobre la tarea de invertir, por lo menos en el discurso, su signo ideológico frente a la mirada de la ciudadanía, en general, no es un acto azaroso. Más bien, es una estrategia deliberada que, en principio, se nutre de la aún conflictiva y caótica articulación de intereses divergentes por parte del proyecto de Gobierno de López Obrador. Pero más aún, es una operación que, en gran medida, se ve posibilitada debido al anestesiamiento bajo el cual la voz de López Obrador y de un gran sector de sus adeptos en las masas han colocado a la propia crítica de las múltiples izquierdas que en el país no se conforman con el reformismo que plantea su administración.