Atlántico Norte

La llegada de liderazgo femenino a la UE en tiempos de crisis

Ursula von der Leyen llega a la Comisión Europea con un perfil progresista y un discurso social, ecologista y feminista. En primera instancia, ha planteado un programa que abarca temas como la lucha contra el cambio climático (se pretende lograr la descarbonización de la economía europea para el 2050), la necesidad de una mayor solidaridad, con mecanismos como un seguro de desempleo comunitario, así como defender los derechos de la mujer.

2019 ha sido un año clave para la Unión Europea (UE), no sólo se han celebrado las elecciones para el Parlamento Europeo, lo cual ha resultado en un nuevo reacomodo de fuerzas en la escena comunitaria; se ha otorgado una última prórroga para resolver de manera definitiva la salida de Reino Unido de la UE, prevista para octubre y, por si fuera poco, los liderazgos del bloque europeo están en proceso de renovación.

En ese sentido, el pasado 2 de julio, los líderes europeos lograron un acuerdo para el reparto de altos cargos de la Unión Europea, donde destacan nombres como el primer ministro belga, Charles Michel, quien se quedará frente a la presidencia del Consejo Europeo, o el ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Borrell, quien será el nuevo Alto Representante de la UE para asuntos exteriores y política de seguridad. Pero en esta renovación de liderazgos, llama poderosamente la atención la llegada de dos mujeres a puestos sumamente importantes.

En el primer caso, la presidencia de la Comisión Europea, el principal órgano ejecutivo de la UE, es el que en gran medida acapara la atención. Estamos hablando de la institución que ostenta el poder de iniciativa legislativa, ejecuta los actos adoptados, hacer cumplir las normas del bloque, e incluso tiene la facultad de sancionar a los Estados miembros en caso de incumplimiento.

Además, pese al gran peso e importancia detentadas tanto por el Consejo Europeo como por el Consejo de Ministros, representantes de los intereses de los Estados miembros, debido a su naturaleza supranacional, la Comisión Europea representa los intereses a la UE en su conjunto, por lo que es nombrada a menudo como la voz de Europa. Por esta razón, al renovarse el cargo de la presidencia de la Comisión, sin duda, está en juego cual será el futuro de la UE en los próximos cinco años, sobre todo en el contexto de crisis continuas que ha sufrido el mayor bloque de integración regional.

Dichas crisis van desde las turbulencias de la eurozona, la crisis migratoria, el auge de los partidos de extrema derecha, que con una retórica populista y nacionalista se han posicionado como una de las fuerzas políticas más importantes en casi todos los países miembros de la UE, y desde luego, la salida en curso del Reino Unido. Todas estas circunstancias han cuestionado más que nunca la propia continuidad de la UE, de ahí que inclusive se ha puesto en marcha un proyecto de refundación del bloque comunitario. Por ello, el cargo de la presidencia de la Comisión es fundamental para el rumbo que tome la UE en los próximos años.

Ante las divisiones que han caracterizado a la UE en los últimos años, elegir al presidente de la institución encargada de llevar a cabo tan anhelada refundación no iba ser una tarea fácil. Cabe recordar que, en las pasadas elecciones del Parlamento Europeo, aunque los partidos de centro se mantuvieron como las fuerzas políticas principales, perdieron la mayoría absoluta, mientras que los liberales y los verdes aumentaron sus escaños, al igual que las agrupaciones de extrema derecha y euroescépticas; si bien, estos se quedaron lejos de las victorias significativas que algunos habían anticipado.

Los principales candidatos a presidir la Comisión habían sido Manfred Weber del Partido Popular Europeo (PPE) y Frans Timmermans del Partido Socialista Europeo (PSE), partidos mayoritarios en el Parlamento. Sin embargo, ninguno de los candidatos que parecían más obvios alcanzó la mayoría necesaria para obtener el nombramiento de presidente de la Comisión, hasta que surgió un nombre que ni siquiera había figurado como candidato al cargo. Se trata de Ursula von der Leyen, ministra de defensa en Alemania, la primera mujer en estar a cargo que dicho ministerio en su país, y cuyo nombre incluso se había barajado como posible sucesora de Angela Merkel.

Afiliada a la Unión Demócrata Cristiana (CDU), para lograr la presidencia de la Comisión, la política alemana fue apoyada por las tres grandes familias políticas presentes en el parlamento, es decir, los populares (ya que el CDU pertenece a la familia política del PPE), los liberales y socialdemócratas. De esta forma, von der Leyen se impuso con 383 votos a favor, 327 en contra y 22 abstenciones. Sin embargo, no se puede dejar de lado que su elección resultó demasiado ajustada, pues sólo logró imponerse por nueve votos por encima de la mayoría requerida, lo cual, una vez más, refleja el difícil momento que vive la integración europea. Inclusive, para alcanzar tan ajustada mayoría, fue necesario el apoyo de los populistas.

Ursula von der Leyen llega a la Comisión Europea con un perfil progresista y un discurso social, ecologista y feminista. En primera instancia, ha planteado un programa que abarca temas como la lucha contra el cambio climático (se pretende lograr la descarbonización de la economía europea para el 2050), la necesidad de una mayor solidaridad, con mecanismos como un seguro de desempleo comunitario, así como defender los derechos de la mujer.

De hecho, von der Leyen logró el apoyo de los populistas, y con ello, la presidencia de la Comisión gracias a su promesa de dar un mayor impulso al bienestar social para hacer frente a la pobreza, así como la lucha contra la violencia de género, pues estos temas, principalmente el primero, se ubican en la plataforma política de estos partidos; aprovechando el descontento de la población hacia los partidos tradicionales. Asimismo, von der Leyen prometió otorgar al Parlamento el derecho de iniciativa legislativa, así como fortalecer la Agencia Europea de la Guardia de las Fronteras y Costas (FRONTEX). Además, en últimas fechas ha hablado incluso de un pacto migratorio que reparta la carga de una manera más justa para los países más expuestos geográficamente.

Evidentemente, su programa abarca varias de las preocupaciones de la ciudadanía europea en momentos en los que, debido a las crisis, restricciones económicas y la oleada migratoria, la adhesión de la ciudadanía al proyecto comunitario se ha puesto en tela de juicio. Sin embargo, ante su ajustada victoria, habrá que esperar a saber si puede construir los consensos necesarios para sacar adelante sus propuestas, para ello es muy positivo, al menos en principio el saber que se trata de una convencida europeísta.

El otro nombramiento crucial, en proceso de concretarse en los próximos días, es sin duda el de Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE). Lagarde, quien se venía desempeñando como directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) desde julio de 2011, se convertirá en presidenta del BCE sucediendo a Mario Draghi. El proceso para confirmarla al frente del BCE culminará en octubre cuando los jefes de Estado y de gobierno de la UE den su visto bueno formal a su nombramiento tras consultarlo al Parlamento Europeo. En días pasados, el consejo de gobierno del BCE ya dio su visto bueno.

Lagarde es una figura de carácter político, reconocida por su habilidad para lograr consensos, por lo que, en primera instancia, los mercados reaccionaron positivamente a su nombramiento con alzas en las bolsas. No tiene experiencia en la creación de políticas monetarias pues es abogada de profesión, pero si cuenta con grandes conexiones en el mundo de las finanzas globales, lo cual será fundamental, pues estará al frente de uno de los tres bancos centrales más importantes del mundo.

De la misma forma que Ursula von der Leyen, Christine Lagarde también llega a su cargo no solo como la primera mujer en hacerlo, sino en un momento crucial de la política económica y monetaria de la UE. No es ningún secreto que desde hace varios años la economía europea ha venido arrastrando una fragilidad que podría intensificarse como consecuencia de cualquier golpe al sistema, como sería una salida sin acuerdo del Reino Unido. De hecho, Lagarde comenzara sus funciones en el BCE justo después de que Reino Unido abandone la Unión Europea.

Además, en el entorno actual hay otras amenazas, como la guerra comercial que EE.UU. ha emprendido principalmente contra China, pero que también ha involucrado a la UE. Por si ello fuera poco, se proyecta que el alto nivel de la deuda en varios países de la eurozona, como Italia, siga creciendo, y que en algún momento tenga el potencial de generar mayor inestabilidad. Si alguno de estos temas se transforma en una crisis, el BCE podría estar en problemas.

Además, la gran interrogante es qué tipo de política adoptará Lagarde al frente de la reforma de la eurozona, pues es sabido que éste es uno de los principales objetivos del proyecto de refundación de la UE. En últimas fechas se ha hecho evidente el choque de dos tendencias en ese sentido: está la llamada Nueva liga hanseática, que defiende una menor integración del gasto común frente a una mejora de los procesos de mejora fiscal de cada Estado miembro. Con una apuesta por una fiscalidad conservadora, los hanseáticos han tomado las riendas de la defensa de la austeridad fiscal y monetaria dentro de Europa.

La posición de la Nueva liga hanseática se contrapone a la reforma de la Unión Económica y Monetaria (UEM) defendida por Emmanuel Macron y Angela Merkel que apuesta por que todos los miembros compartan riesgos y responsabilidades. El bloque hanseático prefiere anteponer la reducción del riesgo fiscal de cada Estado antes de crear fondos comunes de compensación como lo ha defendido el eje franco-alemán. Es decir, prefieren que haya una revisión más estricta de la economía y la fiscalidad de cada país antes de poner dinero en un fondo común para ayudar a otros miembros en los que perciben un menor cuidado de las cuentas que ellos.

En principio, parece que se ha evitado seguir la línea de la ortodoxia europea, ya que no se concretó el nombramiento de Jens Weidmann, quien abanderaba esta idea. Sin embargo, en una UE en la que hoy en día priman las divisiones, será necesario llegar a un consenso que permita la supervivencia de la moneda única como uno de los más grandes logros de la integración europea, para lo que serán muy necesarias las cualidades de conciliación de Christine Lagarde que los medios de comunicación suelen destacar.

Varios líderes europeos como el saliente presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, o el propio Emmanuel Macron se han mostrado muy complacidos ante la llegada de von der Leyen y Lagarde a puestos clave en la UE, pues antes de la renovación de los liderazgos en la UE, muchos habían defendido una política de equidad de género. Ello es muy importante en una UE que pretende ser más progresista y cercana a la ciudadanía, pero sin duda, también será absolutamente necesario que ambas lideres pongan al servicio de la UE toda su capacidad y convencimiento para sacar a flote al mayor y más acabado bloque de integración de las relaciones internacionales, la tarea no será sencilla.

Foto: CNVE24, 2019

Doctora en Ciencias Políticas y Sociales, con orientación en Relaciones Internacionales, por la Universidad Nacional Autónoma de México. Maestra y Licenciada en Estudios en Relaciones Internacionales también por la UNAM. Sus líneas de investigación giran en torno de los procesos de integración regional, en particular de la Unión Europea, así como los procesos de conformación histórica de Estados Unidos. marlenezar@gmail.com

0 comments on “La llegada de liderazgo femenino a la UE en tiempos de crisis

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s