América Latina

En la encrucijada

Quizá sea tiempo de superar el debate entre derecha e izquierda, entre liberalismo económico y centralización, y comenzar a desarrollar políticas públicas y modelos económicos y sociales que se ajusten, enfoquen y tiendan a resolver la problemática de las sociedades latinoamericanas.

En los últimos diez años, el mapa político de América Latina ha cambiado de manera constante y en muchos casos, de forma dramática. De la izquierda a la derecha a puntos medios y viceversa, de Lula a Bolsonaro, de Calderón a AMLO, la muerte de Castro y de Chávez. A pesar de ello, hay cosas que se han mantenido como una constante inamovible, la pobreza, la violencia, la desigualdad y el subdesarrollo económicos.

Pareciera no importar a dichas penurias, si los gobiernos latinos son de derecha o izquierda, neoliberales o de economía planificada, la avasalladora realidad se presenta como un reto invencible desde el Río Bravo hasta la Patagonia.

El gran pensador mexicano Leopoldo Zea situaba a nuestra América en la encrucijada de la historia, siendo acechada en todo momento por uno o más imperialismos extranjeros, el luso-ibérico, el anglosajón, el eslavo y/o el galo. Hoy en día, no hemos logrado salir de ese cruce de caminos histórico, las mayoría de las grandes potencias han cambiado la táctica de las armas y los soldados por la de las inversiones y los proyectos de desarrollo, y nuestros países han tratado durante los últimos cientos de años alcanzar sin éxito el desarrollo de nuestros vecinos del norte y de Europa: copiando modelos económicos, algunos del bloque soviético, algunos del bloque liberal, adoptando políticas sugeridas por organismos económicos internacionales, solicitando préstamos y líneas de crédito a los gobiernos cuyos barcos zarpaban de nuestros puertos llenos de oro y plata hace pocos siglos.

El mismo Zea sugiere comenzar a crear nuestra propia realidad, nuestra propia historia en lugar de copiar y pegar leyes y diseños extranjeros. Esta sería una de las pocas, si no la única forma de que esta parte del mundo salga de esa eterna encrucijada, que demos ese monumental paso de ser objetos de la historia a ser sujetos de una historia propia.

Es poco pero significativo lo que algunos países de la región han logrado en este sentido. Bolivia, por ejemplo, ha tratado, quizá como ningún otro, remediar la segregación histórica de las naciones indígenas, ha remodelado sus esquemas económicos y aún siendo históricamente uno de los países más pobres del continente, ha superado el 4% anual de desarrollo económico nueve de los últimos diez años con un pico del 6.8% en 2013.

Del lado contrario, los gigantes latinoamericanos se encuentran en franca crisis,:Argentina se encuentra en recesión y la ONU ha informado que su economía es una de las peores desempeñadas a nivel regional y mundial. Después de años de avanzar a paso de locomotora, el crecimiento de Brasil se ha enfriado y parece comenzar a estancarse, escándalos de corrupción, poca credibilidad en el gobierno son el pan de cada día. Ni siquiera la llegada de Jair Bolsonaro y la derecha con su modelo de apertura económica y explotación ecológica han podido a lograr una proyección de crecimiento superior al 1.5%. Finalmente, las decisiones del gobierno de izquierda de Andrés Manuel López Obrador en México han generado desconfianza en los sectores financieros y aunado a ello, la imparable violencia del país hace inviable el crecimiento económico y el desarrollo humano a nivel local.

Quizá sea tiempo de superar el debate entre derecha e izquierda, entre liberalismo económico y centralización, y comenzar a desarrollar políticas públicas y modelos económicos y sociales que se ajusten, enfoquen y tiendan a resolver la problemática de las sociedades latinoamericanas.

Con un futuro global cada vez más incierto, puede que esta sea nuestra última oportunidad.

Foto: BBCMundo, 2019

Licenciado en derecho, aprobado con mención honorífica, por la Universidad Nacional Autónoma de México. Cuenta con estudios en la Universidad de Boloña, Italia. Sus líneas de investigación son el Multiculturalismo, el Derecho Internacional y la Teoría del Estado. fernandoherreramrtz@gmail.com

1 comment on “En la encrucijada

  1. Margot Martínez.

    Para aspirar a un mundo mejor, debemos construir una sociedad en dónde el tema sea la ciencia y la tecnología de punta. Forjar un nuevo entorno educativo con miras al futuro y no al pasado. Al mismo tiempo aumentar la recaudación fiscal e impulsar el crecimiento de la clase media. Detener su paulatina desaparición y de esa forma asegurar a las nuevas generaciones mayores y mejores oportunidades de crecimiento y desarrollo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: