Encrucijadas electorales

Los partidos que se auto-etiquetan de izquierda en México (Morena, Partido del Trabajo, Partido de la Revolución Democrática y otros menores), su dinámica ha sido exclusivamente la electoral. Todos sin excepción, para nada miran los movimientos sociales, indígenas y magisterial, ni siquiera de manera formal reconocen esas luchas.

Cintillo3Estimados/as compañeros colombianos.

Respondiendo a sus solicitudes de saber de opiniones fuera de Colombia sobre el caso electoral y de conocer la situación político-electoral en México, me permito enviarles mi humilde punto de vista.

Es de valorar que todavía existan esperanzas en millones de personas por cambiar las condiciones de explotación, represión y miseria de las grandes mayorías. Las ilusiones de que en Colombia, México y Brasil triunfen los progresistas es un asunto que ha mantenido la subjetividad y el imaginario de demócratas e izquierdistas militantes, así como de amplios sectores de la población, pero con mayor fuerza en sectores políticos organizados o sin partido u organización que se autodenominan de izquierda.

Muchas son las coincidencias que hay en la economía, la sociedad, la cultura y la política de estos tres países. Muchas también son las diferencias, guardando esas distancias y esas proporciones.

  1. La partidocracia juega con todas las reglas políticas y electorales que el sistema capitalista neoliberal ha construido para beneficio exclusivo del capital internacional y de la clase económica poderosa de México.
  2. Todos los partidos políticos en México, que están en la contienda electoral, son neoliberales y aspiran al poder del partido, que en ninguna circunstancia es el poder del pueblo.
  3. Las diferencias de los partidos políticos es el discurso maquillado que utilizan para conseguir votos.
  4. Unos utilizan el discurso neoliberal abierto, otros el neoliberal moderado, y otros el discurso neoliberal de izquierda.
  5. Los gobernadores de los Estados y los presidentes municipales en México, que han llegado al gobierno con partidos de izquierda y discurso de izquierda, en muy pocos meses (en algunos casos días) han aplicado las políticas neoliberales que los gringos le han impuesto a México.
  6. El actual candidato de izquierda en México tiene entre el 46% y el 52% de preferencia electoral para la presidencia, de acuerdo a todas las encuestas realizadas, y la diferencia con el que le sigue es de 30 puntos (junio 10/2018). Cada que se acerca más la fecha de las elecciones ha venido cambiando el discurso radical de izquierda por uno moderado de gran acercamiento al sector patronal, a la clase política denominada: La mafia del poder.
  7. Los partidos que se auto-etiquetan de izquierda en México (Morena, Partido del Trabajo, Partido de la Revolución Democrática y otros menores), su dinámica ha sido exclusivamente la electoral. Todos sin excepción, para nada miran los movimientos sociales, indígenas y magisterial, ni siquiera de manera formal reconocen esas luchas.
  8. Estamos en una cultura política antidemocrática que ha sido construida por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) desde 1920, es decir desde el periodo pos-revolucionario en México. Toda una cultura construida a nombre de la revolución, pero de esencia fascista, que toda la clase política y la partidocracia en México ha amantado, reproducido y actualizado con diversos discursos.
  9. El momento histórico es sin duda trascendental, existe una alta probabilidad de que el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) llegue al poder, siempre y cuando el PRI-Estado decida respetar las elecciones y no recurrir a toda la tecnología y parafernalia del fraude electoral, como fue en las dos elecciones presidenciales anteriores.
  10. Concluyo que el PRI se encuentra en su peor momento de su historia como partido, pero reproducido en todos los demás partidos, incluidos los de izquierda.
  11. El PRI como partido en estas elecciones está acabado, pero el sistema político priista se renovará y seguirá conduciendo los destinos de México de acuerdo a las necesidades del imperialismo gringo, de los capitales trasnacionales y del capital mexicano.
  12. En mi opinión, las izquierdas en México dejaron de serlo desde el momento en que su mundo gira en torno a la contienda electoral y pasaron a ser izquierdas funcionales al sistema, colonizados por la ideología y la política neoliberal.
  13. Resumiendo lo de las izquierdas, dejaron de serlo al olvidar un principio político elemental: La lucha de clases y se quedaron en la lucha por los votos.
  14. Hoy podemos categorizar la hegemonía de la política neoliberal en una derecha con tres vertientes: ultraderecha, derecha de centro, y derecha de izquierda (la izquierda funcional al sistema).
  15. En las condiciones políticas señaladas, esta izquierda ni siquiera puede ser denominada progresista, pues en su ideología, su política y su praxis no atenta ni con el pétalo de una rosa al capitalismo. La violencia estructural, económica, cultural y directa del Estado contra la sociedad, sigue su curso y solo cambia el discurso.
  16. La llamada izquierda, en su afán de ganar elecciones, incluye en sus filas o establece alianzas con partidos, organizaciones y personajes políticos derechistas y con parte de la mafia del poder político y económico. Inclusiones y alianzas que en política no son gratuitas ni de buena voluntad, siempre pasan la factura y con magníficos dividendos en lo económico, lo político, lo social.

!Que lamentable realidad!, pero estamos con unas izquierdas que añoran ser beneficiadas por el capitalismo neoliberal, y por ello se encuentran entrampadas en la praxis electoral del sistema, llegando incluso a reducir su mundo en torno a las encuestas electorales, a las encuestas de opinión, a las tendencias electorales a las estadísticas del voto, donde los pobres, los desarraigados, los campesinos, los obreros, los indígenas, y en general todos los sectores explotados y oprimidos por el capital y el Estado, solo importan por su voto. En palabras más sencillas, se reduce el poder del pueblo a la participación (más no decisión) en la elección de sus gobernantes que van a continuar con la administración de la explotación y el control social.

Otras son las alternativas anticapitalistas de construcción democrática, económica y social que se vienen desarrollando en México, una de tantas es la que los zapatistas construyen y denominan desde abajo y a la izquierda.

Esta experiencia y esta otra forma de hacer política, será parte de próximas reflexiones.¿Qué tan parecida será la realidad política de México con la Colombia? Ustedes tienen la palabra.

 ¡Un abrazo, con la esperanza de ¡construir otros mundos posibles!

*Eduardo Sandoval Forero

forerosandoval@gmail.com

*Imagen: El Economista, 2018

El proyecto ‘Op-ed’ del Centro Mexicano de Análisis de la Política Internacional tiene el objetivo de ampliar y potenciar el rango de opiniones que circulan en el debate público nacional e internacional.

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