Vamos Todos por México

De cara al último debate presidencial, y a menos de tres semanas de concluir la jornada electoral 2018, el Centro Mexicano de Análisis de la Política Internacional convocó a un representante de cada una de las tres coaliciones partidistas que se diputan la primera magistratura del Estado mexicano para el siguiente sexenio. El Centro les propuso el ejercicio de reflexión que aquí se presenta con el objetivo de abonar al debate público nacional sobre la materia y con la clara intención de contribuir a formar procesos de discusión y toma de decisiones más y mejor informados por parte de la ciudadanía. En este ejercicio, además, el CeMAPI refrenda su compromiso con la integración de la diversidad y la pluralidad de voces en sus actividades. Este es el posicionamiento de la coalición Todos por México

Cintillo3Soy un convencido de que la política está inmiscuida en cada problema, pero más importante, en cada solución que tiene nuestro país. Así mismo sé que pertenezco a un gran cúmulo de personas, hombres y mujeres que nos alienta el trabajo político e intelectual para coadyuvar en la construcción de bases sólidas y firmes que le permitan a nuestro país enfrentar con entereza los grandes retos que se hayan de frente.

De esta forma, siguiendo a detalle la actividad en el proceso electoral que tenemos la oportunidad de vivir, sé que lo que hemos presenciado en estos meses es la campaña política más regulada en términos jurídico-electorales que ha tenido México, y que concluirá en una elección histórica que trazará el rumbo del país y definirá la reinvención de la idiosincrancia partidaria o el colapso de los principios de algunas coaliciones y partidos, como las que han agrupado posiciones diametral e históricamente opuestas como lo es la coalición frentista, o las que se han ceñido al autoritarismo y las ideas obsoletas como lo es la coalición encabezada por el partido que desde su acrónimo apela a la polarización racial y a la superstición.

El balance que a estas alturas del proceso electoral se percibe es claro, el populismo resentido de López ha cobrado fuerza y adeptos entre la ciudadanía mexicana porque aparentemente representa una respuesta al hartazgo que tienen millones de ciudadanos y ciudadanas por las actual situación socioeconómica que padece la República, lo cual resulta visiblemente falso mirándolo blandir una argumentación y una ideología anticuada, con ideas ineficaces, posicionando al candidato López como un analfabeta democrático quien ostenta que la solución de los peores problemas del país vendrán mágicamente con su triunfo.

Así, el puntero en las encuestas que revelan la preferencia electoral de las y los votantes es un partido que se comporta como una secta nepótica y antidemocrática que fulminó en este proceso electoral con la noción de una ideología política de izquierda, dirigido por un hombre que ha pactado con figuras tan deplorables como Elba Esther Gordillo y Napoleón Gómez Urrutia, y que ha enraizado su base ideológica junto a la ultraderecha evangélica.

Por otro lado tenemos a un hombre que ha forjado su trayectoria política faltando a las nociones más básicas de la democracia, utilizando la traición y la imposición como un método para ascender hasta la posición de candidato a la presidencia. Un hombre cuya falta de oficio político y negativa a escuchar voces disidentes lo denotan como altamente intolerante.

Y es que el candidato de la coalición frentista no conoce los requerimientos de nuestra nación, y su nula experiencia en el esquema gubernamental lo hace ser el candidato con las cualificaciones técnicas más débiles, pese a su preparación académica. Al mismo tiempo, el encono que se ha generado sobre su imagen al vincularlo con actos delictivos relacionados a enriquecimiento ilícito a través del lavado de dinero, son un realidad que colapsa al personaje honesto y en búsqueda de la paz que, como escarnio al electorado ha tratado infructuosamente de forjar. Su oratoria, manejo de idiomas y ambición, no lo rescatan de ser un candidato mentiroso e incongruente. Es por ello que está condenado al fracaso electoral.

Ante estas nociones se nos ha presentado un panorama de experiencia, visión, confianza, propuestas y hechos concretos. El candidato de la Coalición Todos por México pone los temas en la mesa, y tiene una visión consistente. José Antonio Meade es sin lugar a dudas el hombre más preparado de la contienda electoral, ostentando las mejores credenciales por cuanto a experiencia gubernamental y preparación académica. Lo que lo ha mantenido en tercer lugar de las encuestas es ser el ciudadano que aspira a la presidencia desde el partido en el gobierno, quien sin lugar a dudas ha sufrido desaciertos en la administración que está por concluir.

Sin lugar a dudas Meade es un hombre culto, abierto al dialogo que tiene la fuerza de su temprana edad, y a la vez la experiencia requerida para que México obtenga los cimientos que haga cara a las problemáticas subyacentes y se consolide como la gran nación que siempre ha sido.

Debemos afrontar la terrible realidad: para la ciudadanía en general, la idea del nuevo PRI resultó ser una gran farsa. César y Javier Duarte, Roberto Borge, y varios otros, ejemplifican cómo esa narrativa cayó en desgracia. Los escándalos de corrupción, nepotismo e impunidad ligados al partido no sólo han lacerado a nuestra nación y han marcado a la clase política como alejada de la ciudanía, también han tenido resultados marcadamente negativos en la contienda electoral para un hombre que tiene visión de largo plazo y no de sexenio. Pese a ello, El PRI es un partido histórico y fundamental, determinante para la historia de México y José Antonio Meade sabe la importancia de consolidar a México como una potencia económica, por lo que propone ampliar la infraestructura, aprovechar las reformas transformadoras, cuidar la política social, superar el tema de la inseguridad, y eliminar esa lacerante corrupción.

El Partido Revolucionario Institucional aún es sinónimo de eficacia, gobernabilidad y progreso para millones de mexicanos y mexicanas. José Antonio Meade, el candidato ciudadano, comprende que la esencia partidista del PRI no son costumbres, disciplina a rajatabla o imposición, por el contrario, es la búsqueda de la mejoría y el mayor benefició para México y su gente, consolidando propuestas reales y sustanciales.

Por ello, el debate entre los candidatos a la presidencia de la republica a celebrarse hoy, 12 de junio, augura la consolidación del segundo lugar en las preferencias electorales para el candidato de la coalición Todos por México, y el primer paso para crecer ante López, su actitud mesiánica y creencias autoritarias.

La campaña de Meade no sólo alude a preparación, capacidad, experiencia sino a temple, madurez, equilibrio y racionalidad.

Estas aptitudes son requeridas para cualquier aspirante a ser el titular del poder ejecutivo federal, ya que tendrá que atender complejidades de un país diverso, pluricultural y ávido de soluciones, inmerso en un entorno mundial igual de complejo.

Así, se nos ha mostrado como el candidato que ostenta la formación más sólida como gobernante. Así mismo se ha mostrado una y otra vez con claridad su honesto modo de vida y una competencia profesional que ha salvaguardado los intereses nacionales en cada posición que ha ostentado.

Es un tecnócrata, un especialista, que camina codo a codo con un gran equipo lo se traduce en crecimiento y mejora de nuestro país, en todos los rubros de la administración, la economía, el desarrollo, las políticas públicas y, en suma, nuestra nación.

De la mano de todo lo anterior, hay un intenso trabajo de reactivación de la clase política del partido, la militancia y con ello el voto duro. La promoción del voto a través de quienes observamos y conocemos la trayectoria del candidato y la gran labor del partido serán clave en esta última etapa del proceso electoral, superando con ello el alejamiento de las corporaciones priistas con el candidato.

Así mismo, la coalición Todos por México requiere sustentar un discurso emocional y cercano, más sólido y político, que rompa con la poca credibilidad e identidad con el partido. Asumir errores, crecer a raíz de ellos y no empequeñecerse, a fin de revitalizar la campaña, fortalecer su imagen en los medios, transmitir las emociones correctas y ganar en las urnas.

Sé que votar es elegir un destino: Meade ha mostrado que ante las ideas retrogradas, hay ideas sólidas, propositivas y viables, que son los tiros de precisión que generarán el voto de la reflexión, el voto inteligente, y con carácter y corazón, el voto del progreso.

*Foto: Imagen Informativa, 2018.

El proyecto ‘Op-ed’ del Centro Mexicano de Análisis de la Política Internacional tiene el objetivo de ampliar y potenciar el rango de opiniones que circulan en el debate público nacional e internacional.
  1. Lucrecia Huerta 13 junio, 2018 en 11:24 am

    Análisis acertado, completo e interesante en contenido.
    Lo seguiré en sus publicaciones.
    Gracias por compartir

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