La disputa por el presupuesto

Que en el debate actual sobre el Presupuesto importe infinitamente más cuánto se pretende gastar en un rubro o por una institución que el saber administrar esos recursos (en qué gastarlos, cómo gastarlos, por qué razones y para conseguir qué fines) es un sentido común popular que los voceros de la economía convencional han venido popularizando entre las masas desde siglos atrás: primero, por intermediación de la ideología liberal; y después, mediante del programa neoliberal.

Ayuda para el desarrollo: Origen y alternativas al paradigma donante-receptor

Siempre hemos escuchado que son los países más desarrollados quienes ayudan y contribuyen a que los países menos desarrollados y más vulnerables alcancen mejores condiciones de desarrollo; como por ejemplo, mejores sistemas de salud, acceso a la educación o la asistencia humanitaria en tiempos de desastre o conflictos. Sin embargo, muchos analistas coinciden con que esta propuesta está agotada. Pero, ¿Por qué? y ¿Qué tanto?

Del excepcionalismo estadounidense al fascismo brasileño

No debe pasarse por alto que el fascismo que propone Bolsonaro no es un fenómeno que sólo se circunscribe al periodo en el cual él y sus sucesores serían los controladores del gobierno brasileño. Antes bien, es un fenómeno que busca su continuación en una forma de democracia comandada y administrada por los sectores empresariales de la población; una que ya no requiera del elemento militar y aniquilador sostenido por Bolsonaro, pero que mantenga el grado de disciplinamiento y violencia (re)producido por aquel.

Neoliberalismo y migración

Ser racista no es un rasgo que encuentre su condición de posibilidad en la clase social, en el género, en la orientación sexual, en las preferencias confesionales o en el nivel de escolarización con el que se cuenta. El ser racista es un rasgo que atraviesa todas y cada una de esas características de la identidad de un individuo. Por ello los sectores conservadores, en términos raciales, son siempre mayoritarios respecto de aquellos que no lo son: porque la racialización no está ligada a ninguna de las otras condiciones y porque aquellos que son objeto de racismo lo son, siempre, porque en ellos se encuentra la posibilidad de que el racista objetivice en su persona todos los males que aquejan a la humanidad.

Más allá de la conservación y del desarrollo sustentable.

No es posible que no estemos destinados a cumplir, de manera fundamental, una función en el Cosmos. No es posible que no tengamos un papel que cumplir en el planeta.

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